
Ruta 34: Se reclama la autopista aunque con ello no todo se solucionará
Redacción web
La muerte de un niño de cuatro años tras producirse el vuelco de un automóvil en el kilómetro 193 de la Ruta Nacional 34 en jurisdicción de Angélica el domingo por la noche, actuó una vez más como detonante para que muchísima gente, a través de las redes sociales o en charlas formales e informales, saliera nuevamente a reclamar celeridad en la culminación de los trabajos que permitan convertir a la carretera nacional en autopista, como si ésto por sí solo, pudiera terminar con esas verdaderas tragedias que desde hace tantísimos años, ha cercenado tantas y tantas vidas y ha destruido una cantidad incontable de familias.
No obstante señalamos que el hecho de tan ansiada reconversión es absolutamente necesaria e imprescindible. Con ello y con la denominada Variante Rafaela (o Circunvalación) el tramo urbano de la ruta que atraviesa nuestra ciudad seguramente ganará en tranquilidad y seguridad. Y el resto del recorrido -al menos desde Angélica a Sunchales por el momento-, también indudablemente logrará evitar esas fatídicas colisiones frontales que la mayoría de las veces terminan con una o varias vidas.
Sólo con eso no alcanza...
Lo que es indudable también es que con esas obras solamente no alcanzará. Para que la Ruta o la Autopista 34 deje de ser la tristemente célebre "Ruta de la Muerte", será necesario también que cada una de las personas -sea rafaelina o de cualquier lugar del país que la transite- lo haga con la responsabilidad y la pericia necesaria para circular por una carretera tan peligrosa o riesgosa como ésta. Pero también deberemos ser responsables; estar atento a todo lo que suceda; cumplir con las normas y la reglamentación vigente; seguir los consejos de personas o instituciones que desde hace tanto años bregan por mejorar el tránsito en la República Argentina. Si las normas y el sentido común indican que cada tantos kilómetros o cada tantas horas un conductor debe detenerse para "estirar" las piernas; o para despejar la mente; o para distenderse -si es que no hay quien lo reemplace al volante- habrá que hacerlo porque con la Autopista podrán evitarse la gran mayoría de los choques frontales, pero si no se cumple todo lo anterior y varias cuestiones más, seguiremos contando vuelcos, despistes o colisiones por aproximación, en la que seguramente se sumarán víctimas fatales.
Bienvenida la autopista. Plausible finalmente la decisión de encarar su construcción luego de tantos y tantos años de desidia de todos los gobiernos anteriores. El Gobierno Nacional hasta aquí está haciendo su parte. Seguramente a la mayoría le sentaría mejor si pudieran apurarse los tiempos. Pero la obra está en marcha. Ahora será responsabilidad de los conductores que los siniestros fatales se terminen o al menos, se minimicen. Ojalá que podamos lograrlo.


Cuarto Foro de Seguridad: el Municipio puso el foco en los clubes y anunció nuevas medidas

Estaba cortando el pasto y terminó aplastado por un tractor


San Francisco: detienen a una mujer en la vía pública que tenía prisión domiciliaria

Cayó un avión fumigador y el piloto debió ser hospitalizado




Duelo de urgencias: Forestello y Medran se juegan el puesto en Paraná





