
Santa Rosa de Lima
Marcelo Algarbe Calamante
La bautizaron como Isabel Flores de Oliva, pero su madre -al ver que con el paso de los años su rostro se volvía sonrosado- la empezó a llamar con el nombre de Rosa.
Su fama de santidad era tal, que es la primera santa que antes de ser canonizada fue proclamada, de manera excepcional, patrona del Perú en 1669, y del Nuevo Mundo y de Filipinas en 1670. Fue canonizada por el papa Clemente X en 1671, y se convirtió en la primera santa de América.
Santa Rosa fue laica y no religiosa, una terciaria en la orden de Santo Domingo. Es decir, una mujer que se vestía con túnica blanca y manto negro. Llevaba una vida consagrada a Dios, pero en su propia casa. Ella buscó imitar a la más famosa terciaria dominica: Santa Catalina de Siena.
Cada año muchas personas llegan al santuario de Santa Rosa de Lima, que está situado en el Centro Histórico de la capital. El recinto está conformado por una iglesia y un convento, los cuales fueron construidos en los siglos XVII y XVIII junto a la casa donde vivió Isabel Flores de Oliva. La santa vivió e inició sus curaciones milagrosas en este santuario.
El papa Inocencio IX expresó que posiblemente en América no hubo un misionero que con sus predicaciones haya logrado más conversiones que las que Rosa de Lima obtuvo con su oración.
Esta santa limeña pasó los tres últimos años de su vida ayudando en el servicio del hogar de don Gonzalo de Massa, un empleado de Gobierno, cuya esposa le tenía mucho cariño. Falleció el 24 de agosto de 1617, a los 31 años.


El Concejo Municipal de Rafaela declaró de Interés Municipal la trayectoria de René Gagliesi

"Falta liderazgo y planificación", afirmó el concejal Maximiliano Postovit

Discusiones sobre la comisión de salud animal en la sesión del Concejo

Estudiantes de la escuela Spinetta participaron de la sesión del Concejo

Revés para el Ejecutivo en Rafaela: el Concejo aprobó el congelamiento de la UCM y frena la suba de tasas hasta fin de año

Espacio Santafesino abre su convocatoria para fortalecer las industrias culturales

Entre lo que somos y lo que pudimos ser: nuevas historias llegan al ciclo Viernes de Sundance


Muere a los 75 años la cantante Bonnie Tyler, la voz arenosa que reinó en los ochenta



