Tazio Nuvolari

Tazio fue el piloto que muchos consideran el más grande de la Historia. Tazio Nuvolari (1892-1953), Italia.
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Por Jorge Ternengo. Su tío le había enseñado a manejar una moto en 1904, el mismo año en el que le llevó a ver una carrera automovilista en Brescia, con lo que el pequeño Tazio quedó envenenado.A causa de la I Guerra Mundial, sus primeras carreras motociclistas tuvieron lugar tardíamente, en 1920, aunque su intención era pasarse a los coches.
Con sus colegas en el Grand Prix de Italia 1931 y con el Alfa Romeo Bimotore en 1935, un monstruo inconducible de más de 500 HP, con el que sobrepasará los 320 Km/h en línea recta (321,4 Km/h en el kilómetro lanzado y unos 360 Km/h hacia el final del recorrido).
Grand Prix de Mónaco 1933: Nivola (Alfa Romeo 8c 2.300 Monza nº 28) no tuvo suerte esta vez en su duelo con Achille Varzi (Bugatti Type 51 nº 10).
Fueron juntos toda la carrera, ocupando la primera plaza durante 66 vueltas Tazio y durante 34 vueltas Achille. Ganó este último tras batir el récord de vuelta rápida en la 99ª.
Tazio perforó un pistón en la última vuelta y entró en meta empujando el Alfa Romeo; pero recibió ayuda externa y fue descalificado.
Vuelto a la Scuderia Ferrari, Tazio exhibe otra vez su maestría con el Alfa Romeo 12c 36 nº 8 sobre el Roosevelt Field durante la I Copa George Vanderbilt 1936, que ganó, recibiendo la gigantesca copa plateada, $ 36.000 y mucha admiración mundial.
Jean-Pierre Wimille colocó el también muy potente Bugatti Type 59 nº 18 en la 2ª plaza, pero a 8 minutos y 15,89 segundos del Alfa.
Este vez, Nuvolari sí se refresca con champagne.
En la II Copa George Vanderbilt 1937, Tazio no tuvo tan buena fortuna. Llevaba el poderoso Alfa Romeo 12c 36 V12 4,1 l nº 5 pero fundió una biela en la vuelta 16ª, intentando seguir al Alfa Romeo 8c 35 L8 3,8 l nº 14 de Rex Mays, muletto de la Scuderia Ferrari en la anterior edición de la copa.
La carrera fue para el Auto Union de Rosemeyer, seguido del Mercedes-Benz de Seaman. Mays fichó 3º con el viejo Alfa Romeo.
Y Nuvolari le expresó su admiración con esta frase: "Nunca había visto una mejor demostración de derrapaje controlado de las cuatro ruedas que la de Rex Mays". Algo que tiene gran valor saliendo de los labios del maestro del derrapaje controlado".
En 1938, Tazio se había interesado en las 500 Millas de Indianápolis, pero no pudo calificarse y acabó desistiendo de volver a intentar disputarlas.
En 1945 se reincorporó a las carreras con la misma pasión aunque con las facultades mermadas; él, que había ganado la última prueba europea previa a la conflagración (en realidad, aquel 3 de Septiembre de 1939 hacía ya seis horas que se había declarado la II Guerra Mundial cuando Tazio cruzó la meta del Grand Prix de Yugoslavia, corrido en Belgrado). En la primera edición de la prueba Circuito de Mantua/Copa Nuvolari de 1946 sólo pudo llevar su Cisitalia a la 2ª plaza, tras el Maserati de Barbieri.
Nuvolari supo dominar los monstruosos Auto Union de motor central trasero.
Y con uno de ellos ganó el último Grand Prix europeo de preguerra (Yugoslavia, 3 de Septiembre de 1939).
La breve carrera (132 Km) se corrió sobre el circuito de Belgrado, y Tazio impuso su Auto Union al Mercedes-Benz de Manfred VonBrauchitsch y al Auto Union de Hermann Müller, a 130,7 Km/h de promedio.
Aunque ganó algunas pruebas menores (como Parma y Forli 1947, con Ferrari 125), ya no era un número uno indiscutible. Su gran tragedia (además de la prematura muerte de sus hijos, Giorgio [1918-1937] y Alberto [1928-1946], arrebatados por la tisis y la nefritis a temprana edad) fue, precisamente, no poder seguir pilotando en competición los últimos cinco años de su vida: no soportaba el olor de la gasolina y sólo efectuó algunas montas ocasionales durante ese período.
Nivola no podía prescindir de las carreras ni por su edad, ni por su enfermedad, ni por la escasez de material competitivo en la empobrecida postguerra. Así, se enganchó al proyecto de Piero Dusio y sus Cisitalia, y estuvo presente en la carrera en la que se estrenaba el Cisitalia Tipo 201 D46-Fiat 1.089 cm3, un monoplaza de promoción para el más veterano.
Fue en la I Coppa Andrea Brezzi, disputada en 1946 sobre el circuito del Parco Valentino de Turín, donde Tazio se quedó con el volante del Cisitalia en la mano. Aún giró una vuelta accionando el árbol del volante con una llave inglesa. Luego paró en el pit, le sujetaron el volante y continuó la carrera, clasificándose 13º. Se debía haber retirado, pero aún le dominaba la droga del pilotaje.
Con la versión barqueta de sport Cisitalia Tipo 204 Biposto Corsa y Carena de copiloto, en la Mille Miglia 1947 NUVOLARI se clasificó 2º scratch y 1º de clase Sport Internacional 750 cm3-1.100 cm3, a 110,44 Km/h. Otra hazaña.
Tazio Nuvolari al volante de un Cisitalia Tipo 204 cuando ya se llamaba Abarth Tipo 204A Biposto Corsa o Sport Spider y llevaba el emblema del escorpión en lugar del bicornio rampante de Cisitalia. La segunda corresponde a la Targa Florio 1950. El año anterior, Carlo Abarth había requisado a Piero Dusio parte de su material cuando éste tuvo que exiliarse en la República Argentina: un Tipo 201 (D46) y cuatro Tipo 204, que transformó a su manera. En la Mille Miglia 1949, un Cisitalia se había clasificado 5º scratch y 2º en categoría Sport Internacional 751 cm3-1.100 cm3, pero no fue NIVOLA quien lo pilotó sino Guido Scagliarini/Mario Maggio, quienes entraron en la meta con un tiempo de casi 12 minutos más que el Fiat pilotado por Auricchio/Bozzini, vencedor de la clase y 4º scratch a 114,75 Km/h.
Así pues, en 1950 aún se atrevió Tazio a hacer una agotadora Targa Florio con el Abarth Tipo 204A 1.089 cm3 carrera que efectuó acompañado por Maggio y que no pudo terminar. Semanas más tarde se le ofreció ensayar un Jaguar XK120 oficial en Silverstone (pintado de rojo en su honor), pero su enfermedad ya no le permitiría llevarlo en carrera –siendo reemplazado por Peter Whitehead–. Sin embargo, esa misma temporada, a sus 57 años, logró una última hazaña: la victoria de clase en la Subida al Monte Pellegrino con un Abarth con el que fue 5º scratch. Las máscaras anti-gas no le salvaban de esa extraña alergia que le cerraba los bronquios; llegó, incluso, a operarse de amígdalas, aunque sin resultado positivo. No obstante, conservando la esperanza de encontrar una milagrosa mejoría, nunca anunció su retirada.
Poco antes de morir, Tazio Nuvolari expresó a su esposa el deseo de ser enterrado con su habitual atuendo de corredor: la camiseta amarilla, el pantalón azul, el chaleco de ante, el broche de oro en forma de tortuga que le había regalado un admirador de lujo  (Il Vate del Vittoriale,  Gabriele D' Annunzio, 1863-1938) y que llevaba desde entonces como amuleto, prendido en el cuello, en el mono o en el chaleco. 
Su epitafio, expuesto ante las decenas de miles de admiradores que se congregaron en la catedral de Mantua, rezaba así:  "CORRERAI ANCORA PIÙ VELOCE PER LA VIA DEL CIELO".  Allí reencontraría a su gran rival Achille Varzi y volvería a competir con él, una imagen que ya había expresado Voltaire: "Los héroes que durante su vida habían brillado en las carreras, después de muertos guiaban carros imaginarios".
El conductor de carros más famoso fue Gaius Appuleius Diocles, nacido en Lusitania en 104 DdC, que comenzó a correr en 122, a los 18 años, y se retiró cuando contaba 42. De 4.257 competiciones ganó 1.462. No fue el auriga más victorioso (Pompeius Musclosus ganó 3.599 carreras), pero sí el que más dinero recaudó con su destreza: 35.863.120 sestercios de plata, cantidad estimada en quince mil millones de dólares USA actuales. 
También Nivola ganó mucho dinero.
En 1955, la Escudería Barcelona instituyó el Trofeo Nuvolari en recuerdo de los buenos momentos que el mantuano había proporcionado a los aficionados de Montjuich, así como por su legendario record de vuelta (1 mn 58,0 s, en el VI Gran Premi Penya Rhin/IV Copa Barcelona 1936), que no caería hasta 1964. El Trofeo Nuvolari, que premiaba la vuelta más rápida, sería organizado irregularmente por el RACC y el RMCC en cinco ocasiones, siendo sus ganadores Willy Daetwyler (1955), Javier Sanglas (1957), Álex Soler-Roig (1958) y Paco Godia (1959 y 1962). El último tramo de la Mille Miglia (Cremona/Mantua/Montichiari/Brescia) constituiría, desde 1954, el  Gran Premio Tazio Nuvolari. Además de ser recordado en las curvas de numerosos circuitos de todo el mundo, en Maranello (Modena) no podía faltar una calle con su nombre: Via T. Nuvolari. También hay calles con ese nombre en Roma, Milán, Carreia, Misano Adriático, Rímini, Fidenza y Parma. Con ocasión del cincuentenario de su muerte, del 18 al 21 de Septiembre de 2003 y organizado por el Comitato Organizzatore Mantova Corse, se celebraría en Mantua el Gran Premio Nuvolari.  También fue incluído en el Hall of Honor del AARWBA en 1976 y en el International Motor Sports Hall of Fame en 1998. Y se le recuerda hasta en los calendarios.
Tazio Nuvolari, el que Manejó sin Volante.

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