Las razones detrás del salto en el riesgo país: entre el frente externo y las dudas locales
El indicador argentino registró un incremento cercano al 33% desde julio, alejando la posibilidad de colocar deuda internacional. El freno en la compra de divisas del Banco Central, las dudas con el FMI y el perfil de vencimientos postmandato explican la volatilidad.
Economía23 de septiembre de 2026 CPN Matias Battsita
Un cambio de tendencia en el escenario financiero
Desde el mes de julio, el riesgo país de la Argentina experimentó una suba acumulada de casi el 33%, pasando de niveles cercanos a los 1.400 puntos a ubicarse en la zona de los 1.550 puntos. Este comportamiento interrumpió la dinámica previa del mercado, que especulaba con la posibilidad de que el Gobierno nacional lograra volver a colocar deuda soberana en los mercados internacionales de crédito.
El impacto del contexto internacional
En el plano externo, dos factores globales presionaron al alza los indicadores locales:
Tasas de interés en Estados Unidos: La suba acumulada y las perspectivas de nuevos incrementos en las tasas de los Bonos del Tesoro norteamericano elevan la exigencia de rendimiento para los títulos emergentes.
Aversión global al riesgo: Ante la búsqueda de activos de mayor calidad por parte de los inversores internacionales, se produjo un cierre de posiciones en países emergentes, exigiendo un premio de tasa superior para mantener bonos locales.
Las alertas de la dinámica interna
Más allá del contexto global, la dinámica macroeconómica doméstica aportó factores determinantes para el deterioro de los precios de la deuda:
Menor ritmo de acumulación de reservas: El Banco Central redujo significativamente el ritmo de compra de dólares en el mercado cambiario en comparación con la firmeza exhibida durante el primer semestre.
Dudas sobre la sostenibilidad financiera: Creció la preocupación en torno a la abultada carga de vencimientos de deuda programados para 2027, especialmente en compromisos en pesos. A esto se suma que en las recientes licitaciones del Tesoro desaparecieron los bonos con vencimiento posterior al mandato de Javier Milei, lo que despierta interrogantes en el mercado sobre la refinanciación de largo plazo.
Metas fiscales con el FMI: La caída en la recaudación real de la economía pone en riesgo el cumplimiento de las pautas acordadas con el Fondo Monetario Internacional, de manera particular la meta de superávit primario.
La retroalimentación entre política y economía
A la par de las variables cuantitativas, la incertidumbre sobre la continuidad del modelo económico y el panorama político han pasado a jugar un rol central. La incertidumbre económica impacta sobre las expectativas electorales del Ejecutivo, al tiempo que la volatilidad electoral reacciona alimentando nuevas presiones sobre el riesgo país.
El costo para el Estado y el sector privado
El mantenimiento de un riesgo país elevado genera consecuencias directas en la economía real y en las cuentas públicas:
Efecto fiscal: Dificulta la reducción de la factura de intereses que debe afrontar el Estado nacional.
Impacto en inversiones corporativas: Limita el acceso a financiamiento a tasas razonables para el sector privado a través de Obligaciones Negociables. Esta restricción afecta los planes de expansión e inversión de compañías clave de la economía argentina, tales como YPF, Pampa Energía y Vista Oil & Gas.
El Gobierno lanza la primera tanda de 18.000 créditos hipotecarios bajo el sistema UVA, reabriendo una ventana histórica para abandonar el alquiler. Sin embargo, la promesa del techo propio convive con una amenaza latente: una inflación que ajusta la deuda diariamente y un historial estadístico que demuestra que, en los últimos 127 meses, el costo de vida ha arrollado sistemáticamente a los salarios, poniendo en jaque el patrimonio de las familias.