El Gobierno lanza la primera tanda de 18.000 créditos hipotecarios bajo el sistema UVA, reabriendo una ventana histórica para abandonar el alquiler. Sin embargo, la promesa del techo propio convive con una amenaza latente: una inflación que ajusta la deuda diariamente y un historial estadístico que demuestra que, en los últimos 127 meses, el costo de vida ha arrollado sistemáticamente a los salarios, poniendo en jaque el patrimonio de las familias.