El dirigente sindical cuestionó particularmente la posibilidad de que parte de los aportes destinados a la jubilación de los trabajadores puedan utilizarse para financiar eventuales indemnizaciones. “Si las empresas valoran a sus empleados, no pueden estar de acuerdo en que les saquen el tres por ciento que va a ir destinado a su futura jubilación para pagar su propia indemnización. Eso no tiene nada de justo y es una actitud totalmente regresiva”, afirmó.
En ese sentido, también cuestionó la posibilidad de que las indemnizaciones puedan abonarse en cuotas y advirtió que el nuevo esquema podría facilitar los despidos en un contexto económico complejo. “Después te pueden despedir con tu propia plata y pagar la indemnización hasta en doce cuotas. Imaginate cómo puede seguir esto si continúa la recesión y con esta modalidad de poder despedir a la gente”, sostuvo.
Preocupación por la economía y la industria
Más allá de los cambios laborales, Oesquer describió un escenario económico preocupante para el sector productivo y para los trabajadores.
Según indicó, la caída del consumo y las dificultades económicas de las familias están generando problemas en distintos sectores de la economía. “Las empresas de electrodomésticos, algunas de las más importantes del país, tienen una morosidad del setenta por ciento. En los bancos también hay morosidad porque la gente no puede pagar las cuotas. Entonces prioriza el alimento y eso corta la cadena de pagos”, explicó.
Para el dirigente metalúrgico, este escenario impacta directamente en la actividad industrial y en el empleo. “Estamos en una situación muy difícil y lamentablemente no hay visos de que la economía pueda crecer. Si se siguen cerrando fábricas y si siguen los despidos, no tenemos un buen final”, advirtió.
Impacto en el empleo y la producción
El referente sindical también señaló que varias empresas del sector metalúrgico están recurriendo a mecanismos para evitar despidos, aunque reconoció que el panorama continúa siendo complejo. En algunos casos, explicó, se aplican acuerdos de reducción horaria para sostener los puestos de trabajo en medio de la caída de la actividad.
Además, cuestionó la política económica del Gobierno nacional y su impacto sobre la industria local. “Es un modelo que va en contra de la industria nacional y que le va a hacer mucho mal al país”, sostuvo.
En esa línea, advirtió sobre el impacto de las importaciones en la producción local. “La cantidad de importaciones indiscriminadas que están viniendo hacen añicos a toda la actividad del país”, afirmó.
Situación social
Oesquer también describió un escenario social complejo para muchos trabajadores, con dificultades crecientes para llegar a fin de mes. En ese marco, relató situaciones que, según indicó, se repiten cada vez con mayor frecuencia. “Un compañero me contaba que fue a la Empresa Provincial de la Energía a refinanciar la deuda para que le vuelvan a conectar la luz, y había muchísima gente en la misma situación”, señaló.
Para el dirigente sindical, el deterioro del poder adquisitivo está en la base del problema económico actual. “Si no se mejoran los ingresos, no hay manera de reactivar la economía”, afirmó.
El rol del sindicato
En ese contexto, Oesquer destacó el rol del sindicato en la contención de los trabajadores y sus familias. En la seccional local de la UOM, explicó, se mantienen distintos servicios destinados a los afiliados, entre ellos el centro médico, la farmacia y espacios de recreación y capacitación. “Tratamos de sostener todos los servicios que tenemos para que los afiliados puedan tener contención y un lugar donde recurrir”, indicó.
No obstante, advirtió que la situación económica también impacta en la estructura sindical. “Un sindicato está sujeto a una recaudación. Si los salarios son bajos, la recaudación también lo es y se hace difícil sostener todos los servicios”, explicó.
Finalmente, el dirigente insistió en la necesidad de abordar la situación de la industria y del empleo desde una mirada más amplia. “Esto debería preocupar a todo el arco político y también a las cámaras empresariales. Si la industria nacional se debilita, las consecuencias las va a sentir todo el país”, concluyó. Con información de Castellanos.










