
San Esteban de Hungría
Marcelo Calamante
Nació en la Panonia (actual Hungría) en torno al año 969. Sus padres eran el gran príncipe Geza y la princesa Sarolta, de la dinastía sajona. Ya eran cristianos antes del nacimiento de Esteban. Su nombre original era Vajk, de origen pagano. Según la “Leyenda mayor del rey san Esteban”, recibió el bautismo de manos de San Adalberto.
Fue coronado entre el 25 de diciembre del año 1000 y el 1 de enero del año 1001 con una corona enviada por el papa Silvestre II. Dispuso que su reino tuviera una organización de la Iglesia católica independiente de los obispados del Sacro Imperio, y estableció una sede arzobispal, seis obispados y tres monasterios benedictinos.
Logró que su tierra viviera en una relativa paz, con leyes que hacían respetar las costumbres cristianas. Esto hizo que Hungría se convirtiera en tierra de paso para peregrinos a Tierra Santa y para comerciantes que buscaban rutas seguras entre Asia y Europa.
Se casó con Gisela de Baviera, quien fue declarada beata. Del matrimonio se conoce el nombre de dos de sus hijos, Otón, fallecido a edad muy temprana y Emerico.
Esteban lograba que muchos comerciantes y peregrinos se establecieran en Hungría. Entre ellos estaba Gerardo, un monje benedictino para quien preparó el obispado de Csanád y lo nombró preceptor de su hijo Emerico, quien también es santo.
Esteban destacaba como hombre valiente, justo y prudente en el ejercicio como monarca. Tanto es así que logró muchas conversiones por su ejemplo. Falleció a los 63 en el año 1038, y como muy pronto el pueblo veneró sus restos, en el año 1083 se produjo la canonización. En el misal romano se lee que fue «justo, pacífico y piadoso».


Luego de un encuentro con LLA, choferes de la aplicación DIDI, dialogaron con concejales


El Concejo Municipal llevó adelante la 3ª edición de “Mujeres que dejan huellas”

Integrantes de ERA presentaron un proyecto literario en el Concejo

El Concejo inició el año legislativo con más de 25 proyectos en análisis

Conferencia de prensa por avance en la investigación de lo ocurrido en la Escuela de San Cristóbal

Ignacio Lago se convirtió en el primer futbolista profesional argentino en hacer pública su homosexualidad







