El último sábado de abril de 2026, la historia dirá que Atlético de Rafaela jugó su partido número 1.400 en el profesionalismo. Aquella tarde, por la 11° fecha de la Zona B de la Primera Nacional, el Celeste recibió a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, líder del grupo.
El local venía de ganar en casa por goleada ante Agropecuario, mientras que la visita había goleado en la «Tacita de Plata» a Almagro, por lo que prometía ser un encuentro de alto vuelo.
En relación al último compromiso, Iván Juárez volvía a meter mano en el once titular con el regreso de Agustín Solveyra en la banda izquierda de la defensa, subiendo unos metros Leonardo Flores y dejando su lugar en el equipo Marcos Fernández. Así, el equipo formaba con Mayco Bergia; Solveyra, Gabriel Fernández, Fernando Ponce y Enzo Wuattier; Flores, Facundo Soloa, Francisco Nouet y Agustín Obando; Lucas Albertengo y Martiniano Moreno.
El comienzo del juego apuntaba a lo que se esperaba ver. Un juego de ida y vuelta, con ambos equipos como protagonistas. Atlético se adueñó de la pelota, pero los primeros golpes los dio Gimnasia.
A los 20′, Francisco Molina recibió en la medialuna del área y probó de media distancia por bajo, generando que la pelota de en el poste izquierdo del arco defendido por Bergia, que ya nada podía hacer pese a estirarse. El Lobo avisaba con claridad.
Pese a esa sorpresa, el local respondió con algunas oportunidades que bien pudieron romper la paridad. Flores presionó en la salida del rival, recuperando en mitad de cancha y sacándose la marca de encima remató por encima del travesaño. Dos minutos después, fue Moreno el que intentó sorprender, ganando la cuerda por izquierda, llegando hasta el fondo y generando un rechace desesperado en la línea del arco jujeño.
Por momentos, el partido pasaba más por las infracciones que por la peligrosidad del juego. Así vieron la amarilla Gabriel Fernández, Francisco Nouet y Agustín Obando en el local y Cristian Menéndez en la visita. Además, sobre el cierre de la primera mitad, el árbitro Javier Delbarba le mostró la roja directa a Federico Paradella por una fuertísima infracción sobre Facundo Soloa.
El complemento
El comienzo del complemento volvió a parecerse a los juegos que tuvo Atlético a lo largo del campeonato en casa, llegando rápido y con peligro. Así, al minuto, Albertengo se perdió la oportunidad del primero con un remate en el punto del penal tras un centro que no pudo conectar de cabeza. Su disparo se fue por encima del travesaño.
Por momentos, el juego se volvía interrumpido por el constante roce futbolístico, donde todo era protestado tanto adentro como fuera del verde césped.
Atlético era más que su rival, se adueñaba de la pelota pero le faltaba concretar el último pase. En ese aspecto, Juárez movió el banco buscando más poder ofensivo a partir de los ingresos de Ijiel Protti y Joel Bonifacio -dejando la cancha Nouet y Obando-, con el fin de poder concretar esas acciones de peligro que ponían contra las cuerdas a Gimnasia.
Gimnasia intentaba inquietar a su rival a partir de la velocidad y la contra. Sin embargo, el hombre de menos y la poca claridad a la hora de definir, lo mostraban lejos de la apertura del marcador. Así y todo, logró inquietar a un Bergia que cada partido tiene su intervención clave en el arco albiceleste.
Sobre los 23′ Albertengo tuvo una nueva chance clara para abrir el marcador pero tras el centro de Solveyra, su cabezazo fue débil a las manos de Milton Álvarez. Atlético quería, pero hasta el momento no podía inclinar la balanza para quedarse con la victoria.
Ya en el final del juego, Gimnasia se dedicó a defender el empate sabiéndose en inferioridad numérica, mientras que el árbitro del encuentro obvió un claro penal de Álvarez sobre Ijiel Protti, que pudo darle otro color a la ya noche del sábado.
En tiempo de descuento, el Lobo jujeño encontró un tiro libre cerca del área defendida por Bergia y buscó agua en medio del desierto. Pese a ello, la resolución culminó con la pelota yéndose desviado sobre el poste derecho.
Atlético quiso. Lo buscó. Lo intentó. Sin embargo, no encontró ese remate final para quedarse con los tres puntos en casa. Fue final en barrio Alberdi y un empate sin goles que termina siendo con sabor a poco para los rafaelinos.
Pensando en lo que viene, Atlético deberá viajar a Tucumán para enfrentarse a un San Martín de campaña irregular, donde pese a no haber perdido, también ganó poco. Será otra semana y otra historia por contar.











