Las instalaciones de la Sociedad Italiana cobraron vida en una emotiva velada literaria para la presentación de “Memorias del Desembarco”, una obra colectiva que entrelaza la historia y la nostalgia. A través de la palabra, 21 escritores se sumergen en sus propias raíces para rescatar las huellas, vivencias y legados de la inmigración que forjó la identidad de la región.
El encuentro, que consolida la agenda cultural de la ciudad, contó con el respaldo institucional del intendente Marcelo Andreychuk y el secretario de Gobierno Ramiro Muñoz, quienes acompañaron a referentes de diversas instituciones locales.
Durante el acto, Andreychuk dedicó unas palabras de reconocimiento al colectivo de autores: "Felicitamos especialmente a Verónica Capellino, escritora sancristobalense, y a todos los autores que hicieron posible esta gran obra, que nos invita a mirar nuestra historia desde las voces y memorias de quienes la construyeron".
Fiel al espíritu de las bellas artes, la jornada trascendió lo literario para convertirse en un espacio interdisciplinario. La atmósfera musical estuvo impregnada por las melodías de José y Soledad Retamar, mientras que las artes plásticas dijeron presente a través de una cuidada exhibición de las alumnas del taller de pintura coordinado por Carola Gaitán.
Tras desatar un verdadero descontrol de baile y pasión en Bella Italia, la mítica agrupación repasó sus cuatro décadas de trayectoria y reveló la intimidad del sacrificio constante en las rutas argentinas. Con la mirada puesta en el futuro de una mística inagotable, los cantantes confirmaron la fecha exacta y el escenario cordobés donde celebrarán su esperado show de aniversario antes de encarar la temporada de festivales.
El arte público y la memoria colectiva se fusionan en el Segundo Simposio Internacional de Escultura “El Brigadier en la mirada”, que reunirá a creadores de Argentina, Italia y Chile en la Plaza 25 de Mayo de Humberto Primo.
La marca, que pertenece al cordobés Grupo Beltrán, cerrará definitivamente el 30 de septiembre su fábrica de Llavallol, donde producía margarinas. A partir de ahora, tercerizará esa producción y concentrará su capacidad industrial propia en Villa Mercedes, San Luis, donde fabrica aderezos, premezclas y mejoradores.