La Arquitectura se deshizo de los porches delanteros porque eso no era bien visto. Mi tío dice que la verdadera razón, escondida, era que no querían a la gente sentada así, sin hacer nada, meciéndose, hablando. Ese era el tipo de vida social equivocado. Y además daba tiempo para pensar. Así que desaparecieron los porches. Y los jardines, también. Ya no hay muchos jardines para sentarse. No más mecedoras. Dejaron a la gente de pie y siempre corriendo, apurada.
(De Fahrenheit 451 de Ray Bradbury) / Foto de Armstrong Roberts

El 31° Foro Internacional del Libro y la Lectura se adapta a la crisis y vuelve en formato 100% virtual
Marcelo Algarbe Calamante
Cultura y Sociedad23 de septiembre de 2026













