La salida de la producción local de Citroën sumó un nuevo capítulo al deterioro que atraviesa la industria automotriz argentina. La firma francesa dejará de fabricar vehículos en el país y concentrará su estrategia regional en Brasil y Uruguay, una decisión que marca el cierre de una etapa histórica para la marca del Doble Chevron y vuelve a encender alarmas sobre el futuro del empleo industrial.











