“Día de las infancias”: con los chicos no se metan

Opinión 10 de agosto de 2022 Por Redacción web
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Por Martín Lehmann. Cuántas veces en lo que va del mes de agosto hemos escuchado o leído la nueva denominación que desde distintos sectores políticos se le intenta dar al tradicional Día del niño. “Día de las infancias” es el título que buscan instalar forzosamente (y con admirable tenacidad) desde hace un par de años en el habla popular. 

Sería ingenuo pensar que se trata de un impulso espontáneo ya que quienes fomentan estos cambios son entes estatales, como el Ministerio de Desarrollo de la Nación, que abiertamente admite estar direccionando esta movida.

Por ejemplo, así se ve un apartado acerca de esta fecha en el sitio oficial del Gobierno Nacional.

 
“No aclares que oscurece” dice el famoso dicho. Y es que los argumentos de quienes fomentan esta nueva terminología están basados en que la palabra niño es discriminatoria porque no incluye a todos. Ahí es cuando meten la pata: no hay nada más universal e inclusivo que la palabra niño. En el idioma castellano el genérico masculino cumple la función de abarcar a toda persona que se encuentra transitando la niñez, sin importarle su situación personal o condición particular. No deja a nadie afuera ¡Qué más podríamos pedir!

Para la Real Academia Española (que recoge los cambios orgánicos de la lengua, esos que sí se dan de forma espontánea entre la gente) el término niño hace referencia a la persona que está en la niñez. A su vez define niñez como el “período de la vida humana, que se extiende desde el nacimiento a la pubertad”. De esta forma deja a la niñez claramente delineada dentro de momentos biológicos objetivos, haciendo que el niño o la niñez (ambos en singular) sean términos sólidos y difícilmente maleables por las ideológicas de turno.

El intento de romper y atomizar un término tan claro tiene como objetivo que nosotros de a poco vayamos naturalizando que pueden existir distintos tipos de infancias. ¿Les suena alguna de estas? Infancias trans (niños que son inducidos por adultos a vivir como si fueran del otro sexo) o personas transedad (adultos que se autoperciben como niños, que siguiendo su lógica, podrían tranquilamente estar avalados por el Estado para relacionarse de “diversas formas” con niños reales). Léase entre líneas por favor.

Una alucinante alfombra roja le estamos tendiendo a esto último al repetir y dejar que nos acostumbren al “Día de las infancias”. No seamos ingenuos, no le tengamos miedo a la incorrección política y digámoslo: con los chicos no se metan.

Recomiendo ver este breve y claro video de la concejal neuquina Nadia Márquez.

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